¿Es posible dar sin esperar nada a cambio?

"Todo tiene un precio" es la frase que se suele murmurar cuando alguien hace algo “inesperado y desinteresado" por nosotros. Cuesta creer que existan acciones que nazcan solo porque sí.

En ese preciso instante nos preguntamos, ¿es posible dar sin esperar algo a cambio?... ¿O es acaso qué al recibir somos sujetos obligados a retornar con alguna moneda de cambio?

La primera reacción o deseo es pensar que ; que si existen acciones que nacen sin esperar una respuesta alguna.

Nuestra primera respuesta que nos cruza por la cabeza es el amor. En especial, ese amor incondicional que nos brindan nuestros padres o entregamos sin límites por los hijos.

La realidad es quien da espera recibir, solo necesitamos mirar fijamente a las maravillas de la naturaleza.

Es ley, la tercera, como nos cuenta nuestro amigo Newton, “toda acción tiene una reacción igual en magnitud, pero en sentido opuesto”. En definitiva, ni el amor se escapa de esto, al amar esperamos una respuesta en retorno.

Un beso espera recibido en otros labios.

Un abrazo queremos ser atrapados por los otros brazos.

Un te amo espera ser contestado, así sea con una mirada.

Después de haberlo pensando con la mente y el corazón, retornamos a la pregunta, ¿Todo tiene su precio?

La rotunda repuesta es Si, el precio es nuestra energía, esencia y tiempo; que se convierten en acciones y esperan reacciones, energía, esencia y tiempo. Pura reciprocidad.

¿Y qué pasa cuando damos “sin esperar nada a cambio”? ¿Cuándo entregamos con tanta intensidad y sin reacción aparente del lado opuesto? Llegando a sentir que impactamos una pared a toda velocidad…

Es en ese preciso momento es que nos damos que cuenta que, nosotros mismos que estamos pagando el precio de ese viaje de retorno. Terminamos recibiendo de igual magnitud, pero en sentido opuesto.

Y ya ves que sí… “todo tiene su precio” y al dar debemos estar dispuestos con toda conciencia a pagar dos veces el precio.

Sabiendo esta inescapable realidad, por lo que crees que es importante, ¿estás dispuesto a pagar el precio dos veces?


P.S. al parecer a Newton le rompieron el corazón


Comments

Popular posts from this blog

El banco del tiempo

Más humanos: De carne y hueso.

La pieza del rompecabezas